Al Gral. BASTERRICA

“B A S T E R R I C A “

 Todo un escuadrón gritando ……:

Basterrica ! Basterrica !

 …………………………………………

 Navarro de la piedra dura ….;

de la tierra y de las piedras de mi padre

fuiste oficial del infante

que hizo la guerra Carlista,

luchando en Puente la Reina,

Oteiza y Mendigorría.

Tus nervios, que se templaron

en “encerronas” de toros,

que en tardes de San Fermín

en el ruedo lidiarían,

tomaron en esta tierra.

(casi virgen, se diría,)

el jugo del trébol fresco

y el sabor de las gramillas …

Y … , cómo no! Se hizo gaucho;

quitóse las alpargatas

y calzó bota de potro

que oprimió sus pantorrillas.

Y se tiñeron de sangre

sus espuelas nazarenas

en codillos y en ijares,

de cien potros,

que agarró a “bola“ y a “lazo”,

en hondonadas de valles,

o en laderas de cuchillas ….

Y se abrazó de los toros

en otras clases de lidias;

toros con astas más largas

que los de Mendigorría,

a los que madre Natura,

otros pelajes daría.

…. Allá no conocen “oscos”,

ni “chorriados”;

ni en el “borlón” de sus colas,

forman “porras” las “flechillas” …

… Y encontró que acá, los hombres,

lo mismo que allá, en Navarra,

poco o nada se entendían

y entre sí, también luchaban,

por ideas, o política.

Unos formando escuadrones

de centauros,

que llevaban larga lanza,

en el cuello alba golilla

y en la copa del “chambergo”,

blanca o celeste divisa.

…. –Como el manto de la virgen-

Basterrica, pensaría …. !

Él no quiso usar sombrero,

donde poner esa insignia …:

la blancura de su boina

ajustaba la melena

del general Basterrica …..

Los otros, llevaban cintas

punzó en los quepis,

o vinchas,

que “ataban justo en la nuca”;

y en el cuello,

rojas, cual sangre de toro,

sendas “golillas” lucían

….. En el verdor del potrero,

mil rubíes, engarzados, parecían;

……………………………………………….

…….. Y llegó un amanecer,

de un día como otros días,

pero que tiñó de púrpura

una franja de horizonte

donde el sol apuntaría ….

…….. Una penumbra de seda,

como de sombra opalina,

va convirtiéndose en velos

que toman formas extrañas

y se ensanchan, o se estiran,

hacia el espacio se eleva,

para formar nubecillas

que irán trotando distancias,

quizá en busca

de rosadas lejanías ….

…. Y una nota …. ;

y otra nota;

y muchas notas, muy finas,

cual si de bordes de copas

de fina cristalería,

emitieran, “colofones”,

cuando el dedo del artista,

humedecidas sus yemas,

el ruedo, suave, acaricia,

se infiltran en el ramaje

de “talas” y “coronillas” ….

Y en las gotas de rocío,

a sus hojas adheridas,

- que forman mil pentagramas –

tiemblan, como notas vivas … !

Son calandrias;

son zorzales;

son “jilgueros gargantillas”;

son cientos de aves canoras

que afinan sus instrumentos

para cantarle a la vida …. !

…………………………………….

Desde muy de madrugada,

antes de hundirse la luna,

tras las volutas de niebla

que se elevan,

más allá de la penumbra,

cien fantasmas en cien potros;

“cien tacuaras,

con cien fierros en la punta”;

y cien ponchos,

cual si fueran cien moñones

atados a la cintura,

deambulan, de uno a otro lado,

envolviéndose en los tules

del vaho de silencio y brumas …. !

Ya está el escuadrón formado,

“poco abajo”

del “lomo de la cuchilla” ….

…. Manos peludas que oprimen,

por si algún potro relincha,

sus hocicos …

… Y una voz, hablando quedo,

voz gruesa, pero blandita ….:

….. “Vamos …. , moro …. ,

tené pasancia entuavía …. ,

qui áura, dentro di un ratito,

maliséo que da l’áurden,

el general Basterrica … !

…………………………………………….

En el bajo, diez fogones,

convertidos en cenizas.

“Si acaso algún transfoguero”,

moribundo,

acusa, en chisporroteos,

su último hálito de vida ….

Y gente que va y que viene,

llevando y trayendo “pilchas” …

Ruidos de estribos y sables ….

Uno, dobla el “maneador”;

el otro, “enfrena y ensilla”.

Un negro, de mota corta,

que lleva en forma de triángulo,

cubriéndole la cabeza,

un gran pañuelo escarlata

que remata en fuerte nudo debajo de la barbilla,

sacude, fuerte, el clarín,

“pa sacarle la saliva” …..

……………………………………………..

…. “Si paese juera mentira

que melicos ya fogueaos,

durmieran “a pata suelta”,

cuasi hasta venir el día,

sabiendo que un anda lejos,

el general Basterrica …. “

….. Rompe esa solemnidad

(justo al apuntar el día)

la voz de metal del bronce

que rebasa las cuchillas;

viene remojando notas

en las gotas de rocío,

posadas en la gramilla …. !

Terrible grito, alarido,

rueda, cual trueno, a los llanos ….

sus lanzas, perforan nieblas;

sus brazos “arremangados”,

forman un ángulo recto

entre el cuerpo y el caballo ….

Y en sus nucas, como crines,

cien melenas van flotando ….. !

Carga bárbara….

Cien mil cascos en el valle,

ancho “trillo” van dejando;

son trillos que, “jamás nunca”,

los tiempos podrán borrarlos.

son trillos que son historia,

que se escribió sobre el campo.

Épico el choque, terrible,

como retumbar de rayos,

conmueve el espacio entero ……

Unos, hundiendo moharras

en pechos de otros paisanos;

y otros, a coraje y sable,

mil arterias seccionando ….

……………………………………………

Y … , más tarde,

cuando el sol doraba el campo,

volaron veinte churrinches,

como si fueran almitas

con pechitos colorados;

Y en una espina de cruz,

“di a uno jueron posando” ….

…. Y oyeron cómo las notas

de la orquesta de otros pájaros,

componían

delicadas melodías

en homenaje a esos bravos …….

……………………………………………

….. Y allá lejos …..

allá, por las lejanías,

broncas voces que repiten ….. :

Basterrica ….. ! Basterrica …… !

…………………………………………….

Vasco de la piedra dura;

de la tierra y de las piedras de mi padre;

luchaste en Puente la Reina;

y en Oteiza ………

y para dar rienda suelta

a tu credo y tus pasiones,

Ah! General Basterrica!

también luchaste en mi tierra

como allá, en Mendigorría …… !

FRANCISCO RICARDO AZNÁREZ

Montevideo, 1958

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